Aquí arriba pruebas el generador suelto, sin cuenta. La app completa recuerda tus grupos, tus alumnos y lo que ya han hecho, un nivel distinto por persona, y le enseña a cada alumno su propia evolución.
El entrenador manda: decide el nivel de cada alumno, quién entra al club y qué ve cada uno.
Monta sesiones, lleva sus grupos y sus alumnos, les pone el nivel y la nota después de cada clase. Es quien decide quién entra.
Entra con el mismo correo que le dio su entrenador. Ve su nivel, su evolución y en qué ha trabajado — nunca los grupos ni las notas de los demás.
El administrador invita a sus entrenadores, ve la agenda conjunta y da de alta a los alumnos del club entero, sin que cada uno lleve su propia hoja aparte.
Creas cada grupo una vez, con el nivel y la edad de cada alumno, y no lo vuelves a escribir. La próxima sesión ya parte de ahí.
A cada alumno le pones un nivel del 1 al 7, no solo uno de los cinco tramos generales. Cada cambio queda registrado: cuándo subió y con qué motivo, no solo el número de hoy.
Después de cada clase le pones a cada alumno una nota del 1 al 10 y un comentario privado. Con el tiempo, la evolución queda escrita en algún sitio — no solo en tu memoria.
Desde su acceso, el alumno ve la nota de cada sesión, cómo ha subido de nivel y en qué ha trabajado últimamente. Tu comentario privado no lo ve — es tuyo, para preparar la siguiente clase.
Apunta tus próximas clases, con dónde y con quién. Conecta tu calendario de Google y cada clase aparece también ahí, con el lugar puesto en el propio evento. Sin conectarlo, la agenda funciona igual.
Escribe lo que ves en pista —«le flota la bandeja», «no sube después de sacar»— y sale la causa técnica, qué decirle y con qué ejercicio se entrena. No hace falta acertar el término del manual.
Cada sesión que generas queda guardada. La siguiente para ese grupo avanza el currículo y evita lo más reciente, en vez de reciclar la clase de la semana pasada.
El administrador invita; el entrenador decide si acepta. Solo entonces ve y gestiona sus alumnos y su agenda — y puede salirse cuando quiera, sin perder lo que ha montado fuera del club.
Cada sesión se descarga en PDF con los bloques, los minutos y la consigna de cada nivel — para imprimirla, llevarla a pista o mandársela a un alumno tal cual.
Cuenta tu grupo. Quién viene, qué nivel tiene cada uno, cuánto dura la clase.
Genera y ajusta. Sale la sesión entera con la consigna de cada nivel. Cambias lo que no te sirva.
Guarda, valora, repite. Queda en el historial del grupo. La semana que viene, Tomiqo ya sabe por dónde ibas.
Contraseñas que recordar: entras con Google o con un enlace a tu correo.
Niveles por alumno: no una etiqueta de cinco, un número que puedes afinar.
Idiomas — español, inglés, francés y ruso — sin cambiar de web.